¿Rebelión naranja?… / En opinión de Jesús Michel Narváez

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

En todas las manadas hay rebeliones. De pronto emergen lobos –por citar una especie- jóvenes que sacan la casta y enfrentan al líder y si lo vencen se convierten en los nuevos guías. Todos obedecen ciegamente –algo así como ocurre entre los empleados del presidente- y el encumbrado estará al frente mientras no salga quien le haga sombra, pelee y gane para mantener el control o volver a la cola para seguir al jefe.

Guardadas las proporciones y con el debido respeto a los cuadrúpedos aulladores, parece que en la granja naranja se prepara una rebelión que podría terminar con la carrera del propietario.

Las declaraciones de Clemente Castañeda, coordinador de los senadores de Movimiento Ciudadano y exaspirante al gobierno de Jalisco luego de que el alcalde de Guadalajara, Pablo Lemus lo dejó en el camino, llaman la atención.

Entrevistado por el periodista Ciro Gómez Leyva, el legislador confirmó que la bancada del partido naranja votará en contra de las iniciativas de reforma que proponga Morena, pese a la “muerte” del bloque de contención.

Una decisión osada frente a un león que parece ir perdiendo la dentadura, las uñas y el porte. El cabello lo perdió hace mucho tiempo.

Haber fracturado prácticamente de manera irremediable el bloque de contención que se construyó en el Senado de la República, podría haber sido el inicio de una caída anunciada. Si los representantes del Pacto Federal, los de oposición, 19 del PAN, 10 del PRI y 3 del PRD, acordaron responder no a los intereses particulares sino de los ciudadanos que los llevaron a la Cámara Alta, la obligación es mantenerse unidos frente al ejercicio arbitrario de poder. Ceder los espacios por el prurito del enojo, no es hacer política.

Lo políticamente correcto en las oposiciones es ser eso: oposición. Para el vasallaje están los congresistas oficialistas cuyo trabajo, hay que entenderlo, es apoyar a su presidente en todas y cada una de las iniciativas que presente, en cada anuncio que le gane reflectores y hasta en las decisiones menos verosímiles.

Están acostumbrados ser comparsas, eco de las palabras presidenciales y hasta usar los mimos epítetos en contra de los adversarios. Para forman parte del partido en el poder. ¿Cuestionable?, probablemente aunque no es novedad la docilidad de legisladores hacia su presidente.

El papel de las oposiciones, si bien no puede ni debe ser uniforme por la diferencia de principios –por lo menos los plasmados en sus documentos básicos- si debe coincidir en los puntos clave que atropellan las leyes y pisotean voluntades. Imposible que no estén de acuerdo cuando el sector salud está arruinado o bien coincidir en que se ha fracasado con la aplicación de la política de abrazos, no balazos.

Las oposiciones están obligadas a reconocer las buenas decisiones. Por ello, no respingan en tratándose de temas como la pensión universal o las becas para los jóvenes. Sí lo hacen cuando se quieren destruir las instituciones.

La postura de Clemente Castañeda probablemente ponga en peligro su carrera o sea relevado de la coordinación parlamentaria. Por ello merecen reconocimiento. La verticalidad es lo políticamente correcto. Andar de cambiando de camiseta porque le frenaron a su delfín rumbo al 2024, evidencia que Dante Delgado ya se contagió de la soberbia y que la imposición es su “arma secreta”. Y ante ello, la manada amaga con cambiar de guía y por ello desacatan la acomodaticia orden.

E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesus Michel, X @misionpolitica y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada

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