En opinión de Javier Roldán Dávila
Réquiem por el clan Nahle

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila 

Con la expulsión de la pirata Nahle ¡Cinco Veces Heroica Veracruz!

Afirma el clásico: vox populi, vox Dei.

En dicho contexto, el repudio que sufrió (literal), Rocío Nahle, en el café La Parroquia, en la Cuatro Veces Heroica, es inapelable: el pueblo sabio y bueno (YSQ dixit), no quiere una zacatecana como gobernadora de Veracruz.

El simbolismo es brutal: en pleno Domingo de Resurrección, la señora Nahle fue ‘sepultada’ electoralmente al grito de: ¡fuera, fuera, vete a Zacatecas!

El abucheo, no tiene más que una interpretación: la imposición de, Andrés Manuel López Obrador, es un rotundo fracaso, habiendo distinguidos morenistas veracruzanos, el tabasqueño satisfizo su machismo político e impulsó a la referida, Claudia secundó.

Pero, además del origen, la elegida resultó una ‘fichita’, las revelaciones sobre las propiedades que ha adquirido, vislumbran presuntos actos de corrupción, tendrá que responder, el tema no es anecdótico.

Seamos claros, el rechazo a la zacatecana no es xenofobia, sino, un acto de dignidad de las y los veracruzanos, mismos que no aceptan ser un destino manifiesto escrito por los rumbos de ‘La Chingada’.

Con Veracruz han topado, descanse en paz el proyecto electoral del clan Nahle.

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