Dante ¡Se quitó la máscara! / En opinión de Jesús Michel Narváez

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Entendimos la amenaza de Dante Delgado. Aquella, apenas hace tres días, en la que expresó que pronto sabríamos de qué está hecho Movimiento Ciudadano.

Se quitó la máscara de “demócrata”, de representar el ejemplo de la pureza y enseñó el cobre. Romper el bloque de contención en el Senado de la República, confirma lo expresado por la presidenta de la Mesa Directiva, Ana Lilia Rivera: “habrá alianza para aprobar a la nueva ministra de la Corte”. Palabras pronunciadas el pasado lunes cuando la crisis política en Nuevo León llegó a su clímax.

Al mostrar el verdadero rostro, Dante Delgado le concedió los votos para que en el Senado se apruebe la propuesta para nombrar a la que será número 11 en la Suprema Corte de Justicia de la Nación a partir del 2 de enero.

Y sin guardar las formas, algo que un político profesional cuida escrupulosamente, el inquilino temporal de Palacio Nacional anunció que en febrero enviará las iniciativas para reformar el Poder Judicial de la Federación y se elijan por el voto universal jueces, magistrados y ministros; otra para que la Guardia Nacional se quede bajo el mando del Ejército y una más para garantizar la atención de personas que requieran rehabilitación.

Pasó por alto que si bien los 13 votos que representan los senadores de Movimiento Ciudadano sumados a los de sus aliados, los del oficialismo, tendrá mayoría calificada y que, sin embargo, en la Cámara de Diputados estará muy distante de tener el control. Allá le faltan 83 votos. MC cuenta con 26.

La necesidad de destruir la estructura del Poder Judicial de la Federación con un falaz argumento de que en 1857 se elegía a los ministros y jueces, lo obnubila y lo lleva a pronunciarse en favor o en contra de hechos, conforme le convenga, que no conforman el escenario cercano al ideal que pretende.

Del huésped temporal de Palacio Nacional debe sorprender. Hila interpretaciones falsas, como falsas son sus afirmaciones de que se inaugurará en febrero la “superfarmacia” y que Dos Bocas ya refinará petróleo para convertirlo en gasolina y diésel este mismo mes. Suponer que los 13 votos senatoriales y los 26 de los diputados le darán “todo para reformar la Constitución”, pone de relieve lo que la OCDE publicó sobre la evaluación PISA: no sabe de matemáticas elementales. Sumar y restar. Multiplicar y dividir.

Divide, sí, a las oposiciones porque teme perder en 2024 y no podría vivir con la derrota a cuestas y su proyecto destructor se concrete para regresar a los tiempos finales del siglo XIX y principio del XX.

Sí, para instaurar una dictadura que no durará, por supuesto en su persona, 30 años. Pero sí en sus súbditos. Una mala copia de Hugo Chávez y el sucesor, Nicolás (in)Maduro.

Por cuanto a Delgado, Dante no el otro malandro, quedó claro que cumplió con la misión encomendada: romper la unidad de las oposiciones aunque su aportación al oficialismo sirva solamente para legitimar al Senado en el nombramiento de la nueva ministra. No le alcanzan los votos para otros favores.

Al despojarse de la máscara que se colocó desde 2021 cuando se negó a formar parte de la coalición Va por México, enseñó el rostro que ocultaba: el del servilismo ante el poder político.

¿Supone que en 2024 ganará la presidencia de la República a la corcholata preferida?

Eso es pecar de inocente, por no publicar la palabreja que le quedaría como anillo al dedo.

Se le acabó el papel de demócrata y regresó a sus orígenes, conocidos públicamente que no vale la pena recordarlos.

Una traición hacia los ciudadanos. Aliarse con el “destroyer” no limpiará la hipocresía.

E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesus Michel, X @misionpolitica y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada

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