En opinión de Nidia Marín
Sí, la Historia Juzgará al Destructor de Palacio…

NIDIA MARIN

Y como si no fuera suficiente que actualmente más de 16% de los médicos mexicanos abandonan la profesión porque no encuentran trabajo, en contraste el gobierno de México entrega los puestos a los médicos cubanos. En pleno proceso electoral, en los próximos días, arribarán al país 123 más con lo cual la cifra de los que laborarán en la República Mexicana alcanzará 891 plazas.

Tal como advirtiera el legislador Alfredo Botello desde el Senado de la República hace unos meses, la incompetencia y la insensibilidad de los gobiernos de Morena ha causado el deterioro acelerado de la salud de los mexicanos, aunado a la falta de medicamentos y la irresponsabilidad de dejarlos caducar.

Pero hoy la crisis se redobla, puesto que en pleno proceso electoral mexicano desde Cuba arribarán los médicos… ¿A qué vienen? No precisamente a curar, sino a observar, a amedrentar y… en última instancia a… votar… sí, aunque esté prohibido…

Como advirtiera desde hace un año el senador Botello Montes:

“La peor enfermedad que enfrentamos como país es la pandemia de irresponsabilidad, ineficiencia e insensibilidad de Morena…”

Lo dijo, al hacer un llamado a que en las elecciones 2024 “vacunémonos y hagamos que esa pandemia concluya, que es la pandemia de Morena”.

Porque mientras, nuestro país no ha dejado sólo al gobierno de la isla. Por ejemplo, de acuerdo a la Secretaría de Economía, la principal venta de México al gobierno cubano en 2023 fue grasas, aceites animales o vegetales y sus fracciones. Las ventas procedieron de la Ciudad de México, Yucatán y Estado de México.

A su vez, México compró a Cuba: alcohol etílico sin desnaturalizar con grado volumétrico inferior al 80% por 5.36 millones de dólares y los principales destinos de las compras fueron: Ciudad de México, Estado de México y Guanajuato, de acuerdo a la Secretaría de Economía.

Hoy, cinco años y varios meses después de que ingresó este gobierno y de más de 700.000 muertos por la pandemia, México sigue en apoyo al gobierno cubano a través de otorgar empleo para sus médicos y de la entrega y compra de medicamentos y… de vacunas

Pero en nuestras tierras, entre tanto, vamos de fracaso en fracaso… Uno de estos fue el fallecido INSABI y la problemática convertida en chasco aún no concluye, ya que de acuerdo a las propias cifras oficiales 15 millones de personas dejaron de tener acceso a la salud desde que llegó Morena.

Actualmente, como entonces (2023), la llegada de médicos cubanos no solucionará la problemática causada por las políticas ordenadas desde la cúpula gubernamental.

También ahora, como en aquel momento, las metidas de pata salen caras… aunque se disfracen, sobre todo cuando se trata de darle al pueblo atole con el dedo. Es el caso no sólo del que despacha en Palacio, sino de Claudia Sheinbaum.

Algo traen entre manos los mitómanos cuando pretenden que miles de ciudadanos le crean después de haberles mentido diariamente durante cinco años y fracción sexenal.

¿Actualmente dicen la verdad?

No, hoy mienten con mayor descaro.

Sí, es algo que puede estar vinculado con la continuidad en el poder, disfrazada o desvergonzada, para seguir manipulando a una nación.

Así, desde Palacio Nacional, ante quienes le creen y quienes le hacen la finta en la materia, dijo que después de dejar la Presidencia se jubila…

“Y desaparezco, me voy a Palenque, Chiapas, y no vuelvo a participar en un asunto político”, aseguró, aunque ya nadie le cree.

Tampoco Claudia… ya se vio.

Pero, como sólo sus chicharrones truenan… dijo…

“No acepto ser caudillo ni mucho menos cacique, ya cumplí mi ciclo, estoy muy contento por sentir que he servido”, dijo.

“La historia nos juzgará”, señaló, imitando a Fidel…

Fue en lo único que tuvo razón, porque de eso no se salvará…

Y todo indica que no habrá piedad alguna para un tipo tóxico, que se ha constituido en un dictadorzuelo.

Sí, es el ejemplo del embustero, ese que suele alardear de sí mismo adornándose porque, como señalan los psicoanalistas los mitómanos o mentirosos compulsivos así son.

Y el que ya se va (¡Ojalá!) también.

El narcisismo, aseguran, “…en realidad es una tapadera que esconde sus inseguridades”.

¡Pues bien, al diablo con todo y tapadera!

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